Concertar áreas de intervención
En razón de lo anteriormente expuesto, la problemática de la legitimación de una intervención es trascendental, pues a diferencia de la labor del Estado, la empresa puede verse muy perjudicada en el corto plazo por la mala imagen proyectada al momento de intervenir en una comunidad. Ante esto, resulta indispensable concertar las áreas de intervención con la población, pues de esta manera se estará gestando una política atingente a las necesidades de la comunidad.
La focalización de las intervenciones debe trazarse bajo el prisma de una acción con un nivel de expertiz tal que permita manejar una situación que contemple, al menos dos agentes fundamentales: la empresa y la comunidad. A saber, la comunidad intervenida debe hacerse partícipe en el proceso de identificar el foco de la acción a ejecutar, mas no de la planificación de la misma, pues ésta es desarrollada por un equipo experto en la materia.
Además de concertar las áreas de intervención con uno de los agentes involucrados – la comunidad en este caso -, es importante convenir con el resto de los stakeholders cuáles serán los ámbitos a introducir políticas de cambio en el asentamiento dispuesto. Las empresas se relacionan con un espectro amplio de stakeholders, los cuales deben ser respetados para así no generar condiciones de incertidumbre y mantener la confianza institucional en la marca.


